Por qué importa el vector físico
Buena parte de la inversión en ciberseguridad se concentra en la red y en el correo. Pero un atacante decidido rara vez entra por donde más se le espera: aprovecha el cable que alguien conecta sin pensarlo, el mando de radiofrecuencia que nadie ha cambiado en diez años o el equipo de un puesto de operación al que se accede físicamente durante un minuto.
Evaluar ese plano exige herramientas reales, no diapositivas. Titanium diseña y prepara ese hardware, y sobre todo sabe qué significa cada hallazgo en una planta o en una oficina, y cómo convertirlo en una recomendación que se pueda aplicar.
Qué es la familia Evil Crow
Evil Crow es una línea de dispositivos de hardware hacking en formatos discretos —cables, adaptadores, pequeñas placas— pensados para pruebas de seguridad. Cada modelo cubre un vector distinto: emulación de teclado (BadUSB), registro de pulsaciones, análisis de radiofrecuencia o interceptación de señal de vídeo. Titanium los integra en sus evaluaciones y los adapta al escenario de cada cliente.
Dispositivos manipulados con implantes
Cuando el ejercicio lo requiere, partimos de un objeto cotidiano —un cargador, un ratón, un teclado, un monitor, una regleta de alimentación— y le añadimos un implante que le da capacidades de control remoto por Wi-Fi, Bluetooth o 4G. Sirve para medir, con un caso realista y controlado, hasta dónde llega un dispositivo aparentemente inofensivo dentro de una zona de confianza.
Desarrollo de dispositivos a medida
No todo escenario encaja en un catálogo. Cuando hace falta, desarrollamos el dispositivo y el firmware específicos para la prueba: el factor de forma, la conectividad y las capacidades que ese ejercicio necesita, ni más ni menos. El objetivo nunca es el aparato, sino la respuesta que da la organización cuando aparece.
Uso responsable
Es hardware ofensivo, y lo tratamos como tal. Solo se emplea dentro de evaluaciones contratadas, con autorización expresa del titular de los sistemas, alcance delimitado y reglas de enfrentamiento acordadas de antemano. La finalidad es siempre defensiva: encontrar el hueco antes de que lo encuentre otro y cerrarlo.